Ahora... ¿Qué es "Lloverá comida"?
Es un puño de gente con una iniciativa de llevar comida en la noche a los indigentes de las calles de San José.
Suena simple verdad?
En realidad es simple.
Maravillosamente simple.
No hay juicios ni condenas, ni llamados a cambiar la vida, ni a ir a una iglesia ni a recibir a Jesucristo. No hay palabras mas allá de la calidez y la buena nota. Es la generosidad en una expresión de manos y brazos abiertos.
Y es que ya me tocó.
El 24 de Diciembre se hizo un "lloverá comida" y a mi me cambió la vida para siempre.
La pobreza urbana es la pobreza mas dura de todas.
Si quitamos los juicios de por medio, nos encontramos con seres humanos a quiénes hasta la esperanza lso ha abandonado. Ya no hay familia, ya no hay amigos, ni trabajo, ni una raíz por ninguna parte. Son hojas al vientos, machacadas y pisoteadas una y otra y otra vez.
Si quitamos los juicios de por medio nos encontramos al ser humano mas triste, mas enojado y mas necesitado de Amor.
Si quitamos los juicios y las condenas nos encontramos a nosotros mismos en nuestro miedo mayor.
De todo lo tremendo de la indigencia, de la suciedad, del hambre y el frío... Lo peor de todo es la indiferencia. El desconcierto que tiene que producir la brutal indiferencia de quién te ve en tu reducto mas brutal y... no les importa.
A nadie le importa.
Nunca.
Eso tiene que ser tan fenomenalmente doloroso.
Y es que participar en "Lloverá comida" te muestra esa cara de la vida, te hace ser intolerante a ella.
Te abre los ojos a realidades que, para muchos afortunados, nos son tan remotas que pareciera que suceden en otro planeta.
Te genera una generosidad que va a estar con vos para el resto de la vida.
Nunca vas a volver a ver a un indigente de la misma manera.
Tu vida se cambió.
Sos mas consciente. Y a partir de ésa noche ayudás cuando podés, a quién podés ayudar.
De la noche de Navidad 2012, me quedan algunas impresiones indelebles:
Me queda la mirada sonriente de un muchacho que se acercó a los carros en que estábamos y nos dió un pliego de calcomanías a cada uno "Diay, para agradecerles con lo único que tengo"
Me queda la mirada bonita de un señor que nos dijo "Yo ya comí y estoy lleno, porque alguien me dió antes de ustedes... Vayan y se la dan a alguien que no haya comido. Aceptarla sería ofender a Dios"
Me queda la mirada enojada de alguien que dijo "Yo les acepto la comida si no tengo que creer en su dios".
Me queda la sensación para siempre de volver a mi casa, a las 4 de la mañana y verla por primera vez y agradecerle a la Vida, a Dios, a mis padres y a todo lo mucho mucho que tengo.
Si querés participar buscá en Facebook "llovera comida".
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