Estoy viviendo en un espacio sagrado.
He sentido un deseo.
Un deseo no se pide... Sólo se siente.
De repente tenemos un deseo incontrolable de comer algo, o de hacer algo... A veces es tan sencillo como un pedazo de mango o ver a determinada persona.
A veces, es el deseo de ser o hacer algo completamente distinto y cambiar nuestras vidas para siempre
Yo estoy ahí. En ése espacio Sagrado.
En ése espacio en el que Dios me susurra en las mañanas que es posible... que todo es posible.
Lo veo suceder todos los días. Y no puedo decir en voz alta de qué se trata. Sólo estoy aqui. A sabiendas de que me viene una tromba en cualquier momento y que no tengo NI idea de a qué costa me va a llevar.
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martes, 27 de agosto de 2013
Pasos de Gigante
Perseguimos
a Dios. Dios ES Libertad, la única Libertad que puede interesar… Porque al
final, si no es infinita, eterna, total.. No es libertad. Acaba en algún sitio
cuando queda definida en lo que sea menor a Dios. Dios cómo lo único Real. Dios
como el Yo ilimitado e infinito. Por eso lo perseguimos vos y yo. Porque sólo
en el Absoluto reside la Absoluta Libertad. Porque sólo en la Total Libertad
reside Dios.
Y
entonces, me preguntarás, en el diario vivir, en ése levantarse y
acostarse a diario, ¿Adónde encuentro ése mítico Paso de Gigantes?
El
rollo es que inevitablemente todas las escenas cursis de rosas rojas y escarcha
verde tienen razón… Está en uno.
Escondido
entre las carreras para pagar esto o aquello, sonriente en la magia de los
instantes que no notamos, esperando paciente a que un día abramos los ojos y
nos demos cuenta por fin de que los Gigantes Somos Nosotros. De que la
Libertad, ése Ser Indefinido y Fulminante Soy Yo.
Y
de que en el espacio entre mi cuerpo y mi sombra radica el Amor y Soy Yo, y en
el espacio que hay entre una nota y otra, adónde se cuelga un diminuto
silencio… también Soy Yo. Y Soy Yo en todo, en cada estrella y en cada pedazo
de basura en la calle. Soy Yo en el motor de tu carro y Soy Yo en el humo que
exhala. Soy Yo en la mirada anhelante y en la sonrisa perfecta. En la Belleza
exultante del amanecer y en el diminuto trozo de papel que cayó en el caño.
Soy Yo… en Todo, Siempre. Si no es Total, no Soy Yo. El gran Misterio
radica en su Omnipresencia… tan Omnipresente que no lo percibimos ya.
Y
en ésa Libertad total vivimos sin darnos cuenta, sin ver que el paso que nos
lleva al baño, o a buscar un café o a regar una planta es el Paso de Dioses. Se
nos escapa nuestra maravilla y nos quedamos pensando en lo que tenemos que
hacer para lograrla… Y el pez vive en el agua y se muere de sed.
Al
final lo trascendente es abrir los ojos y el Corazón a la maravilla que hay en
el Silencio y en el Vacío. Dios. Yo Soy.
En
todo, sonriendo siempre. Presente siempre. A tu alrededor, en vos, encima,
abajo, por dentro y por fuera. Dios. Yo Soy.
Que
no te distraiga la Vida de ésa Realidad portentosa y magnífica. El Polvo de
Estrellas nos acosa desde todas las esquinas.. Sólo hay que verlo para verlo.
Es
tu Bondad, es Tu Ser Mejor. … Y el otro… también. Ese que te observa
actuar. Ése que te ve, desde adentro. Con quién hablás, con quién
reís. Abrí los ojos, los oídos. Abrí la Vida a Su maravilla. No en
vano su nombre es Yo Soy.
Y
confiá. Decíle que Si.
Sin
miedos… Confiá, confiá sin tener el control. Sin saber qué va a pasar, agarrado
de la mano de la incertidumbre… Sí, hay que saber lo que se quiere… pero
siempre estar abierto a que quizás – y sólo quizás- Yo Soy sepa cosas que vos,
-el pequeño y atemorizado Hitler-, no. Confiá. Soltá el control. Que el
control te tiene a vos prisionero… Soltá.
Dejáte
ir. Confiá.
Sabé
que sos amado. Sabé que sos guiado. Sabé que sos protegido. Siempre. En toda
circunstancia.
Confiá.
Supremamente en todo y para todo. Confiá.
El
vuelo del Confiar es tal vez el único vuelo que al final te hace llegar mas
allá de lo conocido a tierras que ni siquiera pensabas recorrer.
Dejáte
llevar por el Amor…. Sólo déjate llevar. A cada paso, a cada palabra. Todo está
bien… Siempre está todo bien.
No
hay nada que no esté bien… Dejáte ir por una vez sin querer controlar. Sólo
confiá.
Hay
cosas que van mas allá de dónde estamos o de quiénes somos… Confiá.
¿No
sabés qué querés? Confiá… se te va a decir.
¿Qué
decisión tomar? Confiá… las circunstancias la tomarán por vos.
Ya
estás en un Momento Sagrado. Lo convocaste a partir de pedir un cambio.
Ahora confiá en Su Movimiento. Que ni siquiera se te ocurra por un
instante pensar que aquí se puede sembrar sin cosechar. La confianza es el
fertilizante, el sol y la lluvia… Tu deseo por romper cadenas la semilla.
Confiá en el Proceso… es un Proceso con mayúsculas…
Yo
Soy no es un bicho influenciable, cambiable o temporal. Es. Y Es todo lo que
Hay. Y Es EL Amor…. Lo que no sea así… ehmmm no Es. Y no es real. El enano
siempre va a encontrar caminos alternos, murallas seguras, cárceles
impenetrables donde “nada te va a pasar”, islas de surikatos… No le prestés
atención… Confiá.
Planeá.
Si querés. Pero sabé que en el espacio Sagrado los planes son las bromas de los
Dioses. Nada es como es. Nada es como pensabas. Si algo disfruta lo
Infinito es en guiñarte un ojo y sacar una galaxia completa de un sombrero de
copa… Y ni pensés en tratar de comprenderlo…. JA! No sirve. No es comprensible.
No es racional. Es Absolutamente Libre. Nada de lo que nosotros, los enanos,
conocemos, se parece siquiera remotamente.
Confiá.
Confiá
ferozmente, heroicamente, ciegamente, totalmente. Confiá… en Todo. Siempre. Yo
Soy está profundamente enamorado de Vos. Confiá.
Dejáte
llevar por el viento. Sé la pluma que pasa. Liviana. Potente. Libre… Confiá en
el movimiento del sol, del agua, de la Vida.
Estás
embarazado. Dejáte nacer. Confiá.
miércoles, 7 de agosto de 2013
Chuletas en salsa de fresas
Chuletas en salsa de fresas
Una caja de fresas frescas o un litro de jugo de fresas frescas
Media taza de jugo de limón
1 cucharadita de jarabe de Gengibre
1 cucharada de salsa de soya
1 cucharada de vino tinto
2 cucharadas de azucar o miel
1 cucharadita de margarina
Se meten en la licuadora todos los ingredientes menos la margarina y se hacen en jugo
Se pinchan las chuletas varias veces con el tenedor o el cuchillo para que la salsa se les meta, y se meten en ése jugo y se dejan ahí 24 horas a que marinen.
Pasadas las 24 horas, se cocinan las chuletas en aceite hirviendo y cuando ya se comienzan a dorar se les echa la mitad de la mezcla de fresas para terminarlas de cocinar en la salsa.
Cuando ya están cocinadas las chuletas se sacan con todo y la salsa y se echa el pedacito de margarina y en el mismo sartén se echa la mezcla de jugo de fresas hasta que caramelice.
¡Mae! ¡Me quedaron riquísimas!
Una caja de fresas frescas o un litro de jugo de fresas frescas
Media taza de jugo de limón
1 cucharadita de jarabe de Gengibre
1 cucharada de salsa de soya
1 cucharada de vino tinto
2 cucharadas de azucar o miel
1 cucharadita de margarina
Se meten en la licuadora todos los ingredientes menos la margarina y se hacen en jugo
Se pinchan las chuletas varias veces con el tenedor o el cuchillo para que la salsa se les meta, y se meten en ése jugo y se dejan ahí 24 horas a que marinen.
Pasadas las 24 horas, se cocinan las chuletas en aceite hirviendo y cuando ya se comienzan a dorar se les echa la mitad de la mezcla de fresas para terminarlas de cocinar en la salsa.
Cuando ya están cocinadas las chuletas se sacan con todo y la salsa y se echa el pedacito de margarina y en el mismo sartén se echa la mezcla de jugo de fresas hasta que caramelice.
¡Mae! ¡Me quedaron riquísimas!
martes, 6 de agosto de 2013
Vivir de Dios
Una solución espiritual para cada problema.
Creo en éso fervientemente.
He vivido ésas soluciones y por inciertos y extraños que sean sus caminos cuando el problema se soluciona, se soluciona para siempre.
Hace unos días, hablando con una de las tour líderes del último grupo le contaba que cuando estaba adolescente tuve un intenso romance con Dios. Aquella canción de la hermosa "Jesus Christ Superstar", "I don't know how to love him" en mi era un absoluto.
No importaba lo que pasara o cómo lo pensara. Estaba total y radicalmente enamorada de mi idea de Dios.
Románticamente enamorada.
Si hubiera sido hombre sin duda alguna hubiése intentado un seminario. No lo hice como mujer porque la idea de entrar a monja no me hacía gracia.
Vivir en Dios era enseñar Dios, hacer rituales con Dios, tener una relación hiper intensa con El... y las monjas son como público sin tener realmente una relación directa.
Yo necesitaba aprender, enseñar, vivir de Dios.
Esta relación, que ha ido y venido por los últimos treinta y cinco años sigue acá.
Y sigo enamorada de mi idea de Dios... que ha cambiado radicalmente. Pero que sigue acá.
He comprendido por ejemplo, que no tengo que pasar dedicada a Dios para vivir en Él. Que basta con sintonizarse en el Amor para estar en Él. Que cada vez que experimento la Belleza, la ternura, la alegría estoy en comunión perfecta con Dios.
Que cada vez que mi mano se une a otra en compasión, estoy comulgando con Dios.
Y una de las cosas que mas me ha golpeado favorablemente de los últimos días es que de verdad no tengo que hacer nada. Nada de nada.
Sólo ser. Punto.
No tengo que meditar, ni hacer EFT, ni nada. Sólo ser en el momento presente.
Todo problema puesto en las manos de Dios en la conciencia total de que Dios es el Bien Absoluto va a desaparecer, simplemente porque nunca existió.
Todo deseo puesto en las manos de Dios va a ser transformado, en una realidad o en desapego total. Dios se encarga de todo. Siempre.
Es sólo vivir y amar. Es todo lo que ocupo. Nada mas.
Entonces en mi aquello de "A Dios rogando y con el mazo dando"... Ehhmmm.... no.
Yo le doy el mazo a Dios. Confío en que Él hace su trabajo. Yo vivo, amo, disfruto. Lo que sea que haga lo hago desde el Amor. Lo demás me está dado. Siempre.
Gracias.
Creo en éso fervientemente.
He vivido ésas soluciones y por inciertos y extraños que sean sus caminos cuando el problema se soluciona, se soluciona para siempre.
Hace unos días, hablando con una de las tour líderes del último grupo le contaba que cuando estaba adolescente tuve un intenso romance con Dios. Aquella canción de la hermosa "Jesus Christ Superstar", "I don't know how to love him" en mi era un absoluto.
No importaba lo que pasara o cómo lo pensara. Estaba total y radicalmente enamorada de mi idea de Dios.
Románticamente enamorada.
Si hubiera sido hombre sin duda alguna hubiése intentado un seminario. No lo hice como mujer porque la idea de entrar a monja no me hacía gracia.
Vivir en Dios era enseñar Dios, hacer rituales con Dios, tener una relación hiper intensa con El... y las monjas son como público sin tener realmente una relación directa.
Yo necesitaba aprender, enseñar, vivir de Dios.
Esta relación, que ha ido y venido por los últimos treinta y cinco años sigue acá.
Y sigo enamorada de mi idea de Dios... que ha cambiado radicalmente. Pero que sigue acá.
He comprendido por ejemplo, que no tengo que pasar dedicada a Dios para vivir en Él. Que basta con sintonizarse en el Amor para estar en Él. Que cada vez que experimento la Belleza, la ternura, la alegría estoy en comunión perfecta con Dios.
Que cada vez que mi mano se une a otra en compasión, estoy comulgando con Dios.
Y una de las cosas que mas me ha golpeado favorablemente de los últimos días es que de verdad no tengo que hacer nada. Nada de nada.
Sólo ser. Punto.
No tengo que meditar, ni hacer EFT, ni nada. Sólo ser en el momento presente.
Todo problema puesto en las manos de Dios en la conciencia total de que Dios es el Bien Absoluto va a desaparecer, simplemente porque nunca existió.
Todo deseo puesto en las manos de Dios va a ser transformado, en una realidad o en desapego total. Dios se encarga de todo. Siempre.
Es sólo vivir y amar. Es todo lo que ocupo. Nada mas.
Entonces en mi aquello de "A Dios rogando y con el mazo dando"... Ehhmmm.... no.
Yo le doy el mazo a Dios. Confío en que Él hace su trabajo. Yo vivo, amo, disfruto. Lo que sea que haga lo hago desde el Amor. Lo demás me está dado. Siempre.
Gracias.
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