Desde tiempos inmemoriales se ha dedicado un día a Dios.
Los judíos la comenzaron... En su religión Dios ordenó a Moises hacer lo mismo que él, al principio de lso tiempos... Descansar el sétimo día.
La religión me da igual... Realmente hago muy pocas cosas por deber.
Sin embargo... esa me gusta. Porque darle un día de la semana a Dios es tenerlo presente toda la semana.
Es ponerlo por delante y por detrás en el camino. Es traerlo a la cotidianidad.
Es inexplicable. Realmente inexplicable.
El que no lo ha vivido no lo puede entender, y no hay palabra humana que pueda dárselo a entender.
Pero cuando se vive metido en la Certeza del Espíritu las cosas son distintas... La vida es distinta.
Se sabe que todo va a estar bien... Simplemente se sabe... Y lo curioso, y magnífico es que, en efecto... Algo sucede y todo está bien.
Me gusta la idea de darle hoy a Dios.
Es como volver a mi camino.
De repente pienso en todo lo que tengo que pagar y me entra la urgencia de trabajar. Trabajar, trabajar y trabajar... punto. Trabajar para producir, producir para pagar.
ALTO.
¿Realmente quiero éso?
Trabajar, trabajar, trabajar. Producir, producir, producir. Ganar, ganar, ganar. Pagar, pagar, pagar.
¿A éso se reduce?
NO.
Punto.
Soy un Ser Eterno. Parte del Infinito.
Y puedo salir de ése laberinto y recordar que mi esencia es polvo de estrellas.
Puedo salir del miedo que me hace verme ínfima y recordar Quién Soy. Y que cualquier fantasma futuro es irreal. "No es cierto"
Cuando estoy en Paz. En verdadera Paz se producen los Milagros.
No hay otro momento.
Y entonces trabajo porque lo disfruto, produzco desde mi inSpiración, siempre, pase lo que pase gano... Y pago, porque Soy quién Soy.
Desde la Paz, no hay estrés posible.
Sé que Todo está bien.
Entonces hoy le doy éste día a Dios.
Cómo sea... aún trabajando... mi mente estará en Dios.
Las películas que vea, los libros que lea... Hoy todo está dedicado a Dios...
No porque Dios me lo pida... o me lo exija.
Si no porque yo lo necesito.
No hay comentarios:
Publicar un comentario