Este año he tomado la decisión de ser feliz. Cotidianamente. Sin prisas, pero sin pausa. Continuamente feliz.
Curiosamente, áreas completas de mi ser se rebelaron a la idea... esto de tener la razón se me ha hecho un hábito opresivo la verdad! Y se vinieron a mi plaza central con los rótulos usuales de que ser feliz es para idiotas estando el mundo como está, de que no tenemos derecho a estar bien cuando hay tanta gente que está mal... Las culpas ajenas y propias se acumularon como una manifestación en una plaza central. Los temores se les unieron y han hecho mucha bulla desde que lo anuncié.
De repente saltan algunos bichos internos diciendo "No tenemos suficiente como para ser feliz!... En qué persona vivís vos que creés que podés ser feliz?!" Por ahí salto una diciendo que faltaba alguien que me abrazara en las noches para poder ser feliz, y otra con que si rebajara algunas libras hablabamos... pero mientras tuviera esos rollos en el medio cuerpo... que ni lo pensara!
La verdad... Me dan ganas de mandar pal carajo la democracia interna y convertir mi mente en una dictadura. Aqui va a reinar la paz. ¡Es una monarquía absolutista! Le guste a quién le guste.
Si a alguien no le gusta...venga, lo hablamos... pero si sus argumentos no son lo suficientemente fuertes como para necesitar terapia... Aqui tampoco va a reinar la libertad de expresión.
¡Mi mente es una monarquía absolutista... y represiva además!
¡Ahhh mirá! Ahí viene dirigiendo la protesta... es tan bonita... viene con un batón blanco de lino, que arrastra varios metros atrás... con un pañuelo bordado y obviamente con un candelero de peltre (¡Porque a ésta la luz eléctrica no le va!). Viene llorando el atropello... Que ella tiene derecho a expresarse, que es una barbaridad, que ella es valiosa y válida... Atrás vienen un ejército de bichillos cargando baúles de recuerdos, telones negros, fuentes iluminadas por la luna, pianistas tocando adagios y otro montón de chunches! Hacen tanto ruido que no dejan que nadie mas hable. Logro gritar por encima de todo el escándalo... ¡Se me van! Se me van ya.... ¡TODOS!.. Los murmullos se van intensificando... los adagios se convierten en marchas... Cállense!!
De repente saltan chiquitos africanos que nunca había visto, con sus costillas afuera y sus caras manchadas de lágrimas. Saltan cachorritos atropellados, gatitos perdidos y maullando su desgracia, saltan mujeres asesinadas, otras golpeadas y otras mas humilladas hasta el cansancio. Niñas violadas en recintos oscuros. Saltan hombres explotados, palestinos desmembrados, niños congoleses repletos de coltán, naturaleza abusada y exterminada. Bosques completos dan brincos como saltimbanquis por toda mi mente... La manifestación se hace enorme...
Y la pregunta es una: ¿Cómo podés decidir ser feliz y tener Paz?
Llevan pancartas con la foto de Laura Chinchilla, la de Obama, y hasta la de Justo Orozco, fotos con el club Bilderberg, videos de Zeitgeist y de Al Gore... ¡Es un descaro querer ser feliz!
El ruido se hace insoportable. No podemos pensar en ser felices! No con tanta desgracia. ¿Cómo se te ocurre? ... Traen bajo el brazo periódicos de todas partes como testigos de cargo, el run run de los noticieros hace coro con desastres naturales por doquier... ¡Y vos pensando que se puede ser feliz! ¿Qué te pasa?
¡Abrí los ojos! Aqui no se puede ser feliz. Mucho menos tener Paz.
No tenemos derecho mientras haya un sólo ser humano comiendo mierda tenemos que ser solidarios y estar enojados y sufrir, y rebelarnos en ira feroz ante la injusticia que reina en éste caos.
De repente entra una niña. La reconozco, es mi propia niña a sus cinco o seis. Es completamente ausente a todo el ruido montado por la manifestación. Trae algo en su mano cerrada.
Se sienta en el suelo y comienza a cavar la tierra hasta hacer un huequito y le echa un grano crudo que viaja si, en cámara lenta, hasta el fondo de la sima. Y lo tapa... y se sienta a esperar, tranquila y confiada.
Hay un silencio total en mi mente.
Todos los seres internos, la reina del drama, la autocompasión, el pesimista, el periodista, el guerrillero, los músicos, los payasos, los asesinos, los torturadores, los niños desnutridos y violados, los bosques destrozados... Todos se callan. Sólo se escucha vehemente la respiración de la niña, que mira, de cuclillas la tierra movida.
Estoy a punto de decirle que no va a salir nada de inmediato, que se tiene que esperar unos días... y chinearle su decepción adjunta.
Sin embargo, sin que medie ningún aviso, de la tierra surge un sonido, como una campanita minúscula. Y una diminuta hojita se abre paso. La planta va creciendo veloz, devorando aire, rumiando verdes, echa una mazorca que revienta como si tuviera palomitas de maiz... y mil semillas salen volando por los aires y se clavan en la tierra ante el estupor de todos estos demonios manifestándose en nombre del dolor. La milpa se multiplica ante nuestros ojos... Una y mil matas surgen una tras la otra, se abren espacios donde no los habían... nacen mas y mas plantas... Salen árboles, rosales, orquídeas y bromelias, bosques fenomenales, jardines infinitos. En un segundo ocurre un bigbang en mi mente. Y de ésta fantástica creación de mi niña feliz salen, sorpresivamente, caminando en dos y cuatro patas, mi cama limpia y cómoda, mi mesa servida de desayunos almuerzos y cenas, picheles de frescos de frutas y de café fresco, cinco hijos sonrientes, veinte mil amigos, nuevos y viejos cantando trovas, salen colegas abrazando en carretera, salen risas en mesas de tragos, salen funerales que se acompañan, nacimientos que llenan de bulla mi casa, salen comidas compartidas, salen paseos a media noche para alimentar indigentes, salen trabajadores voluntarios y sonrisas correteandose entre ellas como musas elegidas para reir y cantar. Arco iris, atardeceres y amaneceres, flores, cristales, cuarzos y estrellas... Todo ríe y sonríe, la ternura baila con la alegría, los gatitos se duermen en el lomo de los perros.
Mi niña se ríe a carcajadas ante un ramo de pinturas que le está haciendo cosquillas con la punta del pincel.
En el otro lado, los manifestantes murmuran y l murmullo va creciendo hasta convertirse en un grito desaforado que surge de mil gargantas "Egoísmo! Hay que botar todo eso! No tienen derecho a existir!"
Los bandos se enfrentan, uno gris, el otro multicolor.
Mi optimismo mira a mi pesimismo con cierto temor. Mi pesimismo le devuelve la mirada lleno de furia.
Creo que en cualquier momento van a saltar unos sobre los otros. La guerra interna parece inevitable.
Súbitamente lo recuerdo. Y al recordarlo un retumbo cruza lentamente toda mi mente.
Conforme va avanzando todas las imágenes los personajes, los baúles, los instrumentos de tortura, los muertos de hambre, las musas, los arco iris, las minas de coltan y las piedras de cuarzo... todo se desvanece a la velocidad con que apareció. La única campanada que marca la hora se come ávida toda la visión, la que me hace feliz, y la que me hace infeliz.
Y el retumbo toma forma: Es mi respiración. Consciente de mi respiración, veo la única hora posible: Ahora. En el único lugar posible: Aqui.
Esto es una monarquía absolutista... si.
Aqui no se puede discutir, no se puede pelear. Se da cuanto se pueda dar, cuando se pueda dar.
Lo único que se extiende sin fin es el Amor que se entrega... Aqui y Ahora.
Que lo demás pase, desfile, que hagan bulla o no, que griten, que lloren, que bailen, que rían, que se abracen, que se golpeen, que haya muerte, que nazca Vida... aqui y ahora... respiro consciente. Aqui y Ahora.
Sólo existe aqui, sólo existe ahora.
Es una decisión tomada.
PAZ.
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