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jueves, 18 de julio de 2013

Propósito del año... de la década... de la vida.


Hoy me levanté con gripe.  La sensación fea de zumbido en la cabeza, de dolor en la garganta... Pesadamente me moví a la cocina, me hice mi café y me vine, como todos los días a chequear el Facebook, que de alguna manera ha remplazado el periódico matutino...

¿Hace cuánto no leo un periódico matutino con mi café?

Dejé de hacerlo para no comenzar el día con lo mas horrible que tiene para ofrecer.  Entonces, por años, me senté a la orilla de la ventana a ver hacia afuera mientras absorbía el sabor, el aroma y la sensación del primer café.
Un día no lo hice. Un día, abrí la computadora y comencé a chequear Facebook... y se me convirtió en hábito. En maña mañanera.

¡Y hoy lo pude ver con una claridad tan fenomenal que me horroricé!

Como digo, me desperté con pesadez. Resumiendo lo que tengo que hacer en el día, pasando lista por el trabajo, la familia, las cosas de costumbre. Rogando para que la sensación de gripe no pase de ser éso... Abro la compu, chequeo correo, entro a Facebook.... Y ¡Juá!
Me encuentro con frases como: "Comparto éste video porque tienen que ver ésto tan horrible"... (Perdón!?... ¿Porqué tengo que ver algo horrible? ¿Para qué? ¿Querés concientizar? Entonces decí "Ví en un video que tal cosa pasó... podríamos hacer tal otra cosa para que esto se solucionara..."... pero te tomaste un poco de aceite de bacalao y me estás diciendo... "Probá que feo sabe"...

Sigo, y la multitud de comentarios y posts desagradables, quejosos, enojados, frustrados y frustrantes parece no terminar... Por lo menos en la prensa contaba con artículos, en su mayoría bien escritos. Ahora, me encuentro un infinito correr de quejas y dolores. Y entonces... me quedo pensando de nuevo... ¿Para qué veo ésto desde temprano?
Y me reto, de nuevo a cambiar e hábito... a despertarme mañana sin abrir la computadora.
A abrir la computadora para comenzar a trabajar luego del primer café, luego de la ducha, luego de la primera conversación con el primer hijo que se levante (Esa última no es una promesa...a menudo sucede hasta después de mediodía, especialmente en vacaciones).

Creo que me tengo que prometer éso para mañana y las mañanas que le sigan.
Un hábito toma veintiún días en crearse.
Pasaré de mañana en la mañana veintiún días sin prender la computadora como primera cosa...
Ya no mas.
La computadora, el facebook, el correo, el trabajo NO pueden ser mis amos.

Puedo cerrar la tapa, apagar el teléfono y estar en Paz... la primera hora del día. Nada mas.
Lo mismo la última. Puedo cerrar la tapa, apagar el teléfono, y estar en Paz... la última hora del día. Nada mas.

Son dos horas que me voy a dar de hoy en adelante. Una al comenzar y la otra al terminar... Leer, meditar, saborear, conversar... Después abro la compu.
Que sea mi ser humano el que primero viva el día antes de cualquier otro personaje que haya en mi.

Dos horas para el ser humano desnudo conmigo.
Los personajes vendrán después... Pero la primera y la última hora del día... que sean mías. Y de mi Paz.



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